Estos aros fueron creados a partir de una selección precisa de abalón, elegida por su iridiscencia natural, su profundidad cromática y el movimiento visual que se genera en cada giro.
El abalón es una piedra ligada a la intuición, la sensibilidad y la protección energética. En esta pieza en particular, las láminas fueron seleccionadas por la armonía entre sus tonos verdes, azules y nacarados, logrando un equilibrio visual que no busca impacto inmediato, sino presencia viva y cambiante. Cada pieza refleja la luz de manera distinta, haciendo que el color nunca sea fijo.
El diseño alargado y cónico acompaña esa cualidad del abalón. La forma estilizada potencia el movimiento y la caída, mientras que las bandas de plata 925 envuelven la piedra sin cubrirla, permitiendo que su energía y su dibujo natural se expresen con libertad. La plata actúa como sostén y conductor, integrando la vibración del abalón y dándole estructura.
Esta combinación entre forma y material no es casual. El diseño fue elegido para respetar el carácter del abalón: fluido, intuitivo y profundamente ligado al elemento agua. El resultado es una pieza liviana, armónica y con una presencia sutil pero magnética.
Cada fragmento de abalón es naturalmente irrepetible.
Esta selección de piedra, en este diseño puntual, no se replica.
En Amy Jade, las piezas nacen de una lectura atenta de la materia. Elegimos cada piedra por su resonancia y construimos el diseño para acompañarla, no para dominarla.