Este anillo está realizado en plata 925 y presenta una superficie completamente trabajada con cubic zirconia en tono azul profundo, dispuestas en una trama regular que envuelve la pieza como una malla de luz. Su diseño ancho y continuo genera una sensación de contención, presencia y protección activa.
El azul es el verdadero protagonista energético de este anillo. Desde lo cromático, este color está asociado a la calma mental, la claridad emocional y la comunicación consciente. Es una frecuencia que ayuda a aquietar el ruido interno, ordenar pensamientos y sostener la energía en momentos de estrés, sobrecarga o dispersión.
La repetición de las cubic zirconia azules no es solo estética: crea un campo vibracional constante, ideal para quienes buscan estabilidad, foco y equilibrio emocional. Es un anillo que no actúa por impacto puntual, sino por sostén continuo, acompañando el día a día como un ancla energética.
Los pequeños puntos de luz claros que enmarcan la pieza aportan claridad y apertura, evitando que la energía se vuelva pesada o cerrada. Funcionan como destellos que equilibran la profundidad del azul con lucidez y aire.
La plata 925 actúa como conductor energético, amplificando la vibración del color y permitiendo que la energía fluya de manera armónica. El resultado es una pieza firme pero serena, intensa pero equilibrada.
Este anillo está pensado como un amuleto de calma y enfoque, ideal para personas sensibles, mentales o intuitivas que necesitan sostener su energía sin absorber de más del entorno.
En Amy Jade, incluso cuando trabajamos con cubic zirconia, la magia está en el color, la repetición y la intención.
Este anillo vibra como un recordatorio de serenidad, claridad y presencia consciente.
Si necesitás una medida especial, ponete en contacto con nosotras y contanos tu talle. Cada pieza puede adaptarse especialmente para vos.
Si tenés dudas con el talle, escribinos por WhatsApp o Instagram y te asesoramos de manera personalizada.
Nuestra orfebrería es 100% artesanal. El proceso de realización puede demorar entre una y dos semanas aproximadamente, ya que cada joya se trabaja con tiempo, cuidado y dedicación para lograr una pieza única y perfecta.