Este anillo fue creado como un amuleto de protección profunda.
El ónix negro, pulido y de brillo intenso, fue elegido por su capacidad de absorber, contener y proteger, generando un campo energético estable frente a influencias externas, exceso de estímulos o cargas que no te pertenecen.
Su superficie lisa y oscura actúa como un escudo silencioso. No dispersa la energía: la ordena. Acompaña momentos en los que es necesario resguardarse, marcar límites sutiles y volver a una sensación de seguridad interna sin rigidez.
El diseño en plata 925 envuelve la piedra de manera firme y simple, reforzando su función protectora. La estructura sólida del anillo aporta presencia y sostén, transformándolo en una pieza ideal para llevar todos los días como anclaje energético.
Cada ónix es único en brillo, profundidad y forma, por lo que esta pieza es irrepetible.
En Amy Jade, algunas joyas cumplen la función de cuidar.
Este anillo no busca llamar la atención: trabaja en silencio. Llega cuando necesitás sentirte protegida, acompañada y sostenida, como un resguardo constante que te permite estar en el mundo sin exponerte de más.
Si necesitás una medida especial, ponete en contacto con nosotras y contanos tu talle. Cada pieza puede adaptarse especialmente para vos.
Si tenés dudas con el talle, escribinos por WhatsApp o Instagram y te asesoramos de manera personalizada.
Nuestra orfebrería es 100% artesanal. El proceso de realización puede demorar entre una y dos semanas aproximadamente, ya que cada joya se trabaja con tiempo, cuidado y dedicación para lograr una pieza única y perfecta.