Este anillo de plata 925 está protagonizado por un citrino de tono dorado suave pero luminoso, con una transparencia que deja ver cómo la luz se mueve dentro de la piedra. Su corte oval y su tamaño le dan una presencia clara sin ser excesiva, mientras que la estructura de la plata lo envuelve de forma fluida, con líneas que acompañan y sostienen sin endurecer el diseño.
En esta pieza en particular, el citrino se siente liviano pero activo. No es una energía intensa de golpe, sino constante, como una luz que se mantiene. Es de esas piedras que no empujan, pero abren.
El citrino está muy ligado a la abundancia, pero no solo en lo material, sino en todo lo que crece: ideas, oportunidades, claridad, confianza. Es una energía que expande, que destraba y que invita a moverse desde un lugar más seguro. No fuerza, habilita.
Su color dorado refuerza todo esto: conecta con lo vital, con lo que circula, con lo que fluye. Es un tono que levanta, que da energía y que acompaña procesos donde necesitás avanzar, confiar y permitir que las cosas se den.
Es una pieza delicada, pero con intención. No necesita imponerse para sentirse.
Como todo en Amy Jade, no es casual. Es de esas piezas que llegan cuando algo se está empezando a abrir.
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Nuestra orfebrería es 100% artesanal. El proceso de realización puede demorar entre una y dos semanas aproximadamente, ya que cada joya se trabaja con tiempo, cuidado y dedicación para lograr una pieza única y perfecta.